Clima organizacional
22
Jul
2015

El clima organizacional

Qué es el clima organizacional

En este momento muchos de vosotros ya habéis tenido vacaciones, estáis disfrutando de ellas o a punto de estarlo y posiblemente el pensar en el trabajo genere en vosotros diferentes reacciones. En algunos casos serán positivas y en otros, negativas. ¿Alguna vez os habéis preguntado por qué? Nosotros sí y hemos tratado de darle respuesta.En este punto entra en juego el concepto del clima organizacional o laboral, que es un aspecto tan importante para la propia organización como el económico, el financiero o la innovación. Éste se refiere al conjunto de las percepciones de cada uno de los trabajadores de una organización acerca de las condiciones del ambiente de trabajo, incluyendo los elementos físicos, así como las derivadas de las emociones y actitudes que se producen en las interacciones y comunicaciones entre los integrantes de la misma. En cierto modo estamos hablando del entorno que se crea en el contexto laboral.

Qué efectos tiene el clima laboral en las personas

Para comprender este concepto haremos referencia a una situación imaginaria. En alguna ocasión a la mayoría de nosotros nos ha pasado que hemos entrado en una sala con la sensación de que se podía cortar la tensión con un cuchillo, o por el contrario, que nos sentimos muy cómodos en un grupo desde el primer momento. En estos casos lo que percibimos es la especie de atmósfera psicológica y social que se produce en un grupo de personas, aunque en este caso concreto nos centraremos en el contexto laboral.

Esto tiene sentido en tanto que las organizaciones están formadas por personas, cada una de las cuales tiene sus propias percepciones de los elementos físicos, psicológicos y sociales que interaccionan en una organización. A su vez, cada persona participa en innumerables interacciones, afectando con su actitud, su estado anímico y sus percepciones sobre el clima de la organización.

Con ello queremos recalcar que éste afecta a todo lo que sucede dentro de una organización y que éste a su vez se ve influenciado por las situaciones que se producen dentro de ella. Esto es, el clima organizacional es una variable dependiente, sobre la que influyen multitud de elementos como las percepciones, la comunicación o los aspectos físicos y, a su vez, una variable independiente, que afecta a otras variables conformantes de la organización, a variables psicológicas como las motivaciones y actitudes de las personas y a variables comportamentales como el desempeño, la productividad, la calidad de la atención o el compromiso con la organización de los trabajadores.

El caso Hawthorne de Western Electric en Chicago

Por su importancia ha sido estudiado en múltiples estudios y uno de los primeros fue el realizado por Elton Mayo en la planta Hawthorne de Western Electric de Chicago. En él se dividió el personal en diferentes grupos experimentales y se realizaron cambios en la iluminación, con un resultado sorprendente y es que la productividad se incrementó tanto cuando se aumentó la intensidad de la luz como cuando se disminuyó. También se estudiaron otros aspectos como la subida de sueldos, el cambio de descansos, la reducción de la jornada laboral, etc. En todos estos casos, la productividad aumentaba en un primer momento y posteriormente disminuía. La principal conclusión de este estudio es que las personas incrementan su productividad cuando se les demuestra interés. Esto es, la productividad, la eficiencia, la motivación y la satisfacción de los trabajadores aumentan cuando los líderes se preocupan por el personal y por el clima de su empresa y ello es percibido por el personal.

De esta manera, debido a su carácter complejo y dinámico, el clima organizacional se ve influenciado por múltiples aspectos. Cada interacción, los estilos de comunicación, la falta de la misma o incluso los elementos físicos como la iluminación, el color de las paredes, los despachos afectan al mismo. Todo ello le otorga una complejidad notable, sin embargo, la buena noticia es que es posible modificarlo mediante intervenciones en algunos elementos como los aspectos físicos (iluminación, mobiliario, bienes inmuebles), aspectos organizacionales (puestos, políticas de la organización, procedimientos), aspectos de las interrelaciones (liderazgo, comunicación y feedback, relaciones interpersonales, participación de los empleados) u otros elementos como la remuneración y la promoción en la organización.

Nosotros hemos experimentado la importancia del entorno y recalcamos la necesidad de tratar y trabajar con personas, no sólo por los beneficios que se consiguen a nivel organizacional, sino por el nivel individual: el compromiso, la motivación y la satisfacción de las personas nos impulsan a seguir con esta filosofía. Porque trabajar en un buen ambiente es posible.

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