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24
Nov
2017

El Design Thinking y el Movimiento Maker

A tan solo unas horas de la tercera edición de la Maker Faire Galicia (24, 25 y 26 de noviembre en la Ciudad de la Cultura de Santiago de Compostela), evento en el que nuestro equipo participa en el diseño y desarrollo del mismo, creemos conveniente hablar de este mundo maker, de lo que supone en el ámbito de la innovación y de las relaciones con el Design Thinking.

Antes de nada comenzaremos por definir el concepto maker. Aunque la traducción literal es hacedor, un maker es mucho más, es un innovador, un creativo que a partir de una necesidad pone en práctica sus ideas integrando la tecnología del momento o desarrollando una nueva. Pero si esto fue la nota predominante en la evolución humana, ¿por qué se habla ahora tanto de este término?

Pues bien, el cambio significativo es que ahora, y gracias a los nuevos canales de comunicación que aparecieron con internet y a la aparición del software y hardware libre, makers de todo el mundo están trabajando en proyectos abiertos y compartiendo conocimiento, esto se conoce como el Movimiento Maker. Este trabajo en una comunidad multidisciplinar global y muy motivada genera una innovación tan ágil que supera a la de cualquier empresa a nivel mundial. Además, el trabajo con tecnologías libres permite democratizarlas, haciéndolas así accesibles a todos los públicos. Un claro ejemplo es el caso de las impresoras 3D, que en los últimos diez años pasaron de ser una tecnología solo accesible a unas cuantas empresas a poder utilizarse en muchos hogares y centros de enseñanza.

¿El Movimiento Maker es una oportunidad o una amenaza para las empresas?

Leyendo el párrafo anterior muchos se podrían echar las manos a la cabeza pensando que esto va a acabar con muchas empresas a nivel mundial. Sin embargo, nosotros creemos que la visión debe ser otra, siempre que las empresas entiendan este concepto de comunidad.

Un ejemplo de una empresa que lo entendió perfectamente fue Tesla y su CEO Elon Musk, que en 2014 liberó las patentes de sus coches eléctricos, dando acceso libre a la comunidad global de sus desarrollos. De esta forma consiguió por un lado involucrar en la evolución de su tecnología a muchísimo talento mundial y por otro dar un espaldarazo definitivo al sector de los vehículos eléctricos, ya que en lugar de ver más competencia, ven más compañeros de viaje que harán fuerza para lograr un cambio en el mundo de la movilidad.

Otro ejemplo de empresa que apuesta por unirse al Movimiento Maker es la creación por parte de General Electric de una especie de Spin-off llamada Firstbuild, de la que nos habló Tomás Garces, Lead Design Engineer at FirstBuild, durante la jornada profesional de la Maker Faire Galicia 2017.

Firstbuild se creó como un laboratorio de innovación externo y microfábrica de GE y está centrada en desarrollar una nueva generación de electrodomésticos inteligentes en comunidad. La mayor ventaja de Firstbuild es que tiene todo lo bueno de una startup, en agilidad y disrupción, así como el respaldo de una gran corporación como GE, en lo que se refiere al canal comercial y músculo financiero, pero sin la burocracia y los tiempos de un gigante de este nivel.

Desde esta Spin-off se pueden lanzar hasta 1000 unidades de producto por diferentes canales como por ejemplo plataformas de crowdfunding, y si tiene éxito pasa al canal comercial de GE. Los participantes en el proyecto además de poder utilizar las instalaciones de este makerspace son recompensados con royalties por las ventas realizadas.

¿Qué relación hay entre el mundo maker y el Design Thinking?

Desde nuestro punto de vista ambos tienen muchas cosas en común y son muy complementarios. Están compuestos por perfiles innovadores que trabajan en equipos multidisciplinares, desarrollan conceptos mediante prototipos y tienen una gran capacidad de adaptación a los cambios tecnológicos, pero sobre todo tienen un mismo objetivo final: solucionar una necesidad.

Los Design Thinkers quizás tengan una metodología más marcada y una visión más integral del proceso de desarrollo de un producto o servicio, desde la búsqueda de la necesidad al testeo y presentación de la solución. Esta visión integral permite unificar lo deseable, lo factible tecnológicamente y lo viable económicamente.

Los Makers por su parte se mueven mejor en entornos más anárquicos, son muy ágiles en la generación de ideas y en el proceso de desarrollo de las mismas, ya que cuentan con el factor comunidad. En este aspecto tienen una gran habilidad para generar ideas disruptivas por su capacidad de conexión y descontextualización de soluciones.

En definitiva ambos mundos se complementan y aportan valor, por eso nosotros apostamos por contar con Design Thinkers y Makers en los equipos de innovación de las empresas.