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20
Feb
2019

Métricas sobre la rentabilidad del design thinking en innovación

Muchas veces se habla de los beneficios de la aplicación del Design Thinking para las empresas de modo muy genérico, sin entrar en detalles y sin ofrecer métricas ni estadísticas concretas sobre los beneficios del Design Thinking. Por eso hoy queremos recoger en este post los beneficios (a nivel económico, de tiempo e incluso de satisfacción) que se derivan de la aplicación del Design Thinking, tal y como lo entendemos nosotros, en las empresas. Es decir, teniendo en cuenta la parte creativa, el diseño, los equipos multidisciplinares, el storytelling y la propia metodología del Design Thinking.

metodología design thinking

Retorno de la inversión en diseño para las empresas

Empecemos hablando de las ventajas de utilizar el diseño en nuestros proyectos. Un estudio del año 2015 explica que por cada libra invertida en diseño en las empresas británicas, retornan hasta 20 £ adicionales, pueden notar hasta un aumento de 4£ en el resultado neto de explotación y un retorno de 5£ en el aumento de las exportaciones (Innovate UK, 2015).

retorno inversión diseño innovación

Fuente: Innovate UK (2015)

En otro estudio más reciente se observó que cuando el diseño ocupaba un lugar central en las empresas esto tiene un impacto directo en sus ingresos, la valoración de la misma y el tiempo de comercialización. Además, el diseño también ayuda a mejorar la satisfacción del cliente y la usabilidad de los productos o servicios (InVision, 2018).

La creatividad incrementa la cuota de mercado de las empresas

La creatividad es otro de los elementos que consideramos fundamentales a la hora de desarrollar proyectos innovadores, ya que sin ella será muy difícil conseguir ideas realmente disruptivas que nos permitan avanzar y diferenciarnos de la competencia.

Esto se apoya en estudios como el llevado a cabo por Forrester Research y Adobe (2014) donde observaron que aquellas empresas que fomentan la creatividad disfrutan de una cuota de mercado 1.5 veces mayor que las que no lo hacen.

Crear historias a partir del storytelling genera mayor impacto en el cerebro

El storytelling es otro de los elementos que añadimos al esquema tradicional del Design Thinking ya que consideramos que es muy importante aprender a comunicar nuestros proyectos de una manera eficaz y adaptada a nuestra audiencia.

Apostamos por el storytelling porque se ha visto que tiene una base neurológica detrás. Los primeros estudios trabajaron con palabras que presentaban a los participantes, aquellas palabras con reminiscencias de olores no solo activaban las áreas del cerebro relacionadas con el lenguaje, también activaban otras áreas (González, Barros-Loscertales, Pulvermüller, Meseguer, Sanjuán, Belloch y Ávila, 2006).

A raíz de estudios como el anterior se empezó a teorizar acerca de cómo actúa el storytelling en el cerebro, así, cuando leemos una historia en nuestro cerebro se activan, además de las áreas de Broca o Wernicke (áreas relacionadas con el lenguaje), todas aquellas áreas que se activarían si estuviésemos viviendo la historia en ese mismo momento (Oatley, 1999).

Los equipos diversos incrementan los ingresos por innovación

Uno de los pilares básicos es nuestro equipo, está claro que sin las personas que forman Designthinking.gal este proyecto no sería lo que es hoy en día. Es importante contar con personas que sientan una gran motivación por lo que hacen, que tengan inquietud por aprender y con ganas de aportar al resto del equipo. Y este es uno de los factores que más valoramos a la hora de ampliar equipo, que las nuevas incorporaciones complementen a los demás, es decir, conseguir equipos multidisciplinares y diversos, tanto en disciplinas como en rangos de edad, género, aficiones, etc.

¿Y por qué es importante contar con equipos diversos? Pues porque nos van a ayudar a tener diferentes perspectivas de un mismo problema. Además, se ha visto que las empresas que fomentan los equipos diversos en mayor medida que la media tienen un 19% más de ingresos por innovación que las que tienen equipos convencionales (Lorenzo y Reeves, 2018).

equipos multidisciplinares innovación

Fuente: Lorenzo y Reeves (2018)

Y estos beneficios son palpables no solo en el equipo de trabajo, también a nivel de gerencia, ya que aquellas empresas que cuentan con más diversidad entre su gerencia obtienen una mayor cuota de mercado (Hewlett, Marshall y Sherbin, 2013).

El Design Thinking mejora la eficiencia de los procesos de innovación

Por último debemos señalar los beneficios que resultan de la aplicación de la metodología del Design Thinking en las empresas. Para nosotros son muchos: ganamos tiempo al estructurar las fases de desarrollo de nuestro proyecto, ahorramos al evitar costes desorbitados en “prototipos perfectos”, generamos ideas más disruptivas al no coartar al equipo en la fase de ideación, etc.

Pero hablemos de cifras, se ha demostrado que el Design Thinking mejora la eficiencia en los procesos de innovación, concretamente un 69% de las empresas que participaron en un estudio sobre el uso del Design Thinking en las organizaciones afirmaron que sus procesos de innovación eran más eficientes (Schmiedgen, Rhinow, Köppen y Meinel, 2015).

Y los beneficios incluso se observan a otros niveles, ya que el 71% de las organizaciones también afirmó que la práctica del Design Thinking en sus empresas mejoró su cultura de trabajo (Schmiedgen, Rhinow, Köppen y Meinel, 2015).

Como vemos, aplicar correctamente el Design Thinking entendido en su amplia concepción (creatividad, trabajo en equipos multidisciplinares, storytelling…) conlleva numerosos beneficios económicos, de tiempo y de satisfacción de nuestro clientes/consumidores, por lo que si aún no has empezado a poner en práctica el Design Thinking en tu empresa todavía estás a tiempo de disfrutar de todos los beneficios que conlleva :).

 

Referencias bibliográficas:

Forrester Research y Adobe (2014). The Creative Dividend. How Creativity Impacts Business. Results. Recuperado de https://landing.adobe.com/dam/downloads/whitepapers/55563.en.creative-dividends.pdf

González, J., Barros-Loscertales, A., Pulvermüller, F., Meseguer, V. Sanjuán, A. Belloch, A. y Ávila, C. (2006). Reading cinnamon activates olfactory brain regions. Neuroimage, 32(2), 906-912. doi:10.1016/j.neuroimage.2006.03.037

Hewlett, S. A., Marshall, M. y Sherbin, L. (2013). Innovation, diversity and market grow. Recuperado de https://www.talentinnovation.org/assets/IDMG-ExecSummFINAL-CTI.pdf

Innovate UK (2015). Design in innovation Strategy 2015-2019. Recuperado de https://assets.publishing.service.gov.uk/government/uploads/system/uploads/attachment_
data/file/474557/Design_in_Innovation_Strategy_2015-2019_WEB.pdf

InVision (2018). The New Design Frontier. The widest-ranging report to date examining design’s impact on business. Recuperado de https://drive.google.com/file/d/194hpYE1yEfRlraFq7-yG2pmbF0ngez2q/view

Lorenzo, R. y Reeves, M. (2018). How and Where Diversity Drives Financial Performance. Recuperado de https://hbr.org/2018/01/how-and-where-diversity-drives-financial-performance

Oatley, K. (1999). Why fiction may be twice as true as fact: Fiction as cognitive and emotional simulation. Review of General Psychology, 3(2), 101.

Schmiedgen, J., Rhinow, H., Köppen, E. y Meinel, C. (2015). Parts Without a Whole? – The Current State of Design Thinking Practice in Organizations (Study Report No. 97). Potsdam: Hasso-Plattner-Institut für Softwaresystemtechnik an der Universität Potsdam. Recuperado de https://thisisdesignthinking.net/why-this-site/the-study/

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