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25
Mar

Optimismo en tiempos de crisis

El mundo vive unos días complicados provocados por la crisis del Coronavirus y quizás en estos momentos lo que menos os importe sea un nuevo post sobre innovación. Lo entendemos perfectamente, sin embargo, creemos que vale la pena y esperamos que al terminar de leer esto te ayudemos aunque sea un poco a ver las cosas de un modo diferente.

Tanto en nuestros talleres formativos, como en proyectos con empresas o en este blog, comentamos en numerosas ocasiones que para poder innovar hay que tener en cuenta unos determinados factores clave. Algunos de ellos son la empatía, el trabajo en equipo o el entorno, pero hoy vamos a hablaros de uno que en estos momentos cotiza a la baja, el optimismo.

¿Qué es el optimismo?

El optimista es el sombrero amarillo en la técnica de los sombreros de pensar de Edward de Bono y representa el color del sol y la luz. Este sombrero, aunque es indispensable para cualquier perfil emprendedor e innovador, es muy difícil de mantener, ya que evolutivamente estamos preparados para lo contrario, para detectar amenazas o cosas negativas y protegernos.

sombrero amarillo

Fuente: Rajagiri School of Engineering and Technology

Con este sombrero puesto, y aunque somos plenamente conscientes de que estamos viviendo momento difíciles, siempre es bueno pensar fuera de la caja (pero quedándonos en casa) y acordarnos de otras crisis históricas que vaticinaban el apocalipsis como la caída del imperio romano, la revolución francesa, el crack del 29, la gripe A o la generada por las hipotecas subprime en 2008.Tanto esas crisis como muchas otras han sido superadas por la humanidad y la que estamos viviendo en estos momentos no va a ser diferente.

En esta ocasión, quizás el factor diferencial con las anteriores es cómo se ha llevado a cabo la comunicación de la misma. En estos momentos nos viene a la memoria un vídeo mítico que muestra en 1 min todo el arsenal de apelativos catastróficos que podíamos recibir en un  informativo un día cualquiera de los últimos años. Ni que decir tiene que en una situación de crisis estos se potencian, por lo que si la frecuencia aumenta y en vez de tres veces al día recibimos estos impactos continuamente, es entendible el estado de pánico generado.

Nosotros apostamos por ver también las cosas positivas, como las iniciativas vecinales para llevar mejor la cuarentena, la movilización del ecosistema maker para fabricar material para los hospitales o la solidaridad con los que más lo necesitan.

Este mal momento quedará atrás más pronto que tarde y, como en el pasado, traerá avances, seguramente ayudará a potenciar la transformación digital, a normalizar el teletrabajo, a incorporar la conciliación en muchas más empresas, a ser más creativos/as, a respetar más nuestro sistema sanitario y utilizarlo con responsabilidad, a valorar más el tiempo que pasamos con nuestro seres queridos y probablemente a ser más solidarios.

También aparecerán nuevas oportunidades en los ámbitos más diversos que ahora mismo ni nos planteamos, así como nuevas necesidades que tendremos que solucionar para mejorar la vida de las personas.

Esta crisis se terminará y, como pasó en todas las anteriores, saldremos de ella más y mejor preparados/as para abordar los retos que nos depara el futuro, a nivel científico, tecnológico y social. Como decimos por Galicia, ¡nunca choveu que non escampara!

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  1. Pingback : Innovar a través del Design Thinking durante la crisis del coronavirus | designthinking.gal

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